La displasia de cadera (DDC), antes llamada “luxación congénita de cadera”, es una alteración en la formación y estabilidad de la articulación de la cadera durante el desarrollo del bebé. Se caracteriza por un mal encaje entre la cabeza del fémur y el acetábulo (la cavidad de la pelvis donde se articula), lo que impide un correcto funcionamiento articular.
Existen otras causas secundarias de displasia de cadera que se producen en la infancia o la adolescencia en donde la cadera se remodela conforme se adapta a ciertas lesiones.
como presentación podálica (de nalgas).
por la influencia de hormonas maternas que aumentan la laxitud ligamentaria.
o poco líquido amniótico, que limitan el movimiento fetal.
como envolver al bebé con las piernas extendidas.
En bebés con displasia de cadera suele manifestarse por dificultad para abrir la piernas, discrepancia de longitud de miembros inferiores, pliegues asimétricos y maniobras específicas como las de Barlow y Ortolani que permite diagnosticar y tratar de manera temprana.
En adultos jóvenes suele ser asintomático o manifiestarse por dolor a nivel inguinal o alrededor de la cadera que aumenta durante la práctica deportiva, bipedestación prolongada y actividades de alto impacto. Estos sintomas suelen derivar de anomalías dentro de la articulación como son lesiones de labrum, mal rotación acetabular o femoral, falta de cobertura acetabular o en casos avazados artrosis de cadera secundaria a displasia.
La Artrosis de cadera secundaria a displasia de cadera es una de la causas más frecuentes de dolor en adultos jóvenes, suele iniciarse entre los 30 y 50 años, siendo causa importante de limitación de actividades de la vida diaria, del trabajo, así como en el trabajo.
En niños es fundamental realizar un diagnótico temprano, tan pronto como sea posible. Una ecografía o una radiografía según la edad del niño es suficiente para el diagnóstico temprano.
En adolescentes y adultos es importante evualar los antecedentes y tratamientos previos. Se realizarán radiografías especiales de la cadera y en caso necesario una Tomografía o Resonancia Magnética para determinar el origen y causa del dolor.
Pueden exisitir lesiones a nivel intraarticular como lesión de labrum acetabular, quistes intraarticulares, inestabilidad de la cadera, lesiones del cartílago y malrotación de acetábulo o fémur, lo cual es muy importante de cara al tratamiento.
En casos avanzados la articulación puede llegar a desgastarse en un proceso llamado Artrosis secundaria a displasia.
El tratamiento de la displasia de cadera depende de la edad:
1. En niños se trata con un dispositivo llamado Arnés de Pavlik hasta los 6-7 meses de edad y con una Férula de Aros hasta los 12-14 meses de vida. Ante un diagnóstico temprano y oportuno estos dispositivos logran corregir en más 90% las caderas displásicas. En casos de diagnóstico tardío la probalidad de corregir con los dispositivos mencionados es menor, así como también en casos de caderas neurológicas o teratológicas en las que el tratamiento ortopédico tiene mayor riesgo de fallo.
Si una cadera no corrige adecuadamente se puede realizar diferentes tipos de cirugías para intentar corregir la displasia. Dentro de estos procedimientos estan las osteotomías acetabulares, femorales y otro procedimientos con el fin de mantener la cadera dentro del acetábulo.
2. Displasia en el Adulto Joven se trata siempre que sea sintomático y cause dolor. La primera línea de tratamiento puede ser el uso de analgésicos, fisioterapia y ortobiológicos en casos de displasia leve, moderada y sin signos de artrosis. Si estas medidas fallan se debe evaluar la necesidad del tratamiento quirúrgico mediante Cirugía de Preservación de Cadera que puede ser mediante Artroscopia de Cadera en casos de lesiones de labrum u otras lesiones intraarticulares, hasta Osteotomías Periacetabulares para corregir la orientación anatómica de la cadera en casos de malorientación acetabular o pérdida de la cobertura de la cabeza femoral. En muchos casos es necesario realizar los dos procedimientos dependiendo de las características anatómicas de cada paciente. Estos procedimientos funcionan siempre y cuando la cadera no muestre signos de artrosis severos.
3. Artrosis Secundaria a Displasia:
En estadíos avanzados de artrosis secundaria a displasia la única alternativa capaz de mejorar la función y aliviar el dolor será la cirugía de reemplazo articular mediante la Artroplastia Total de Cadera, cirugía encaminada a reemplazar la articulación dañada con una Prótesis de Cadera. Los resultados con este tipo de cirugía son excelentes y contituyen el «gold standar» en casos avanzados de artrosis de cadera por displasia.
No olvides consultarnos, Dr. Juan Mendoza, Subespecialista en Reconstrucción Articular de Cadera y Rodilla. UNAM. México. Senecyt: 0104106950.
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Traumatólogo, Subespecialista en Cadera y Rodilla
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